Más vale tarde que nunca.
Una iglesia en Austria se llevó una gran sorpresa cuando recibió un paquete que contenía un cráneo. Sin embargo, no se trataba de una amenaza, sino de una **disculpa**.
Según una nota incluida en la caja, **un turista alemán había visitado la iglesia hacía 60 años**. Mientras exploraba las catacumbas bajo el templo, encontró —y se llevó— un cráneo.
Ahora, ya en el final de su vida, el turista decidió devolverlo, junto con una nota explicando la **culpa que había sentido durante todos esos años**.
“Después de aclarar el asunto, fue conmovedor ver que alguien quisiera enmendar un acto de entusiasmo juvenil”, dijo Franz Zehetner, de la Catedral de San Esteban de Viena, al medio BBC. “También fue notable que hubiera conservado cuidadosamente el cráneo durante todos estos años —aunque no fuera lo correcto— en lugar de deshacerse de él sin más”.
Moraleja: **nunca es demasiado tarde para pedir perdón… o devolver el cráneo que robaste.**