
Un hospital en Toulouse, Francia, vivió una escena digna de película (pero de las que nadie quiere protagonizar). Según medios locales, un joven de 24 años llegó a urgencias a última hora del sábado 31 de enero, en un estado de “extrema incomodidad”… y con razón. 😬
Los médicos, al revisarlo, se llevaron la sorpresa del año: tenía alojado un proyectil de artillería de la Primera Guerra Mundial (de alrededor de 16 cm de largo y 4 cm de diámetro, fechado en 1918). Y lo peor: no estaba detonado.
🚨 Evacuación + escuadrón antibombas
Al darse cuenta de que el objeto podía ser peligroso, el hospital activó protocolos de seguridad:
✅ Evacuaron a pacientes y personal
✅ Montaron un perímetro de seguridad
✅ Y llamaron a bomberos y especialistas en desactivación de explosivos para asegurarse de que todo estuviera bajo control. 🚒💣
👮♂️ ¿Problemas legales?
Además del susto (y la vergüenza histórica), el joven podría enfrentar consecuencias legales. Medios locales señalan que la policía podría investigar el caso por una posible violación de la legislación sobre armas/explosivos en Francia.
🤐 El gran misterio: “¿cómo llegó eso ahí?”
No se ha confirmado oficialmente cómo terminó dentro de su cuerpo. Pero… internet ya hizo lo suyo: todo el mundo tiene teorías. 😅
Y aunque suene increíble, especialistas han dicho que en urgencias no es tan raro tratar casos de “objetos extraños” introducidos en el cuerpo. En EE. UU., incluso se ha estimado que hay decenas de miles de visitas médicas al año relacionadas con este tipo de incidentes.