
Zhang Kequn fue arrestado en marzo en el aeropuerto internacional de Nairobi cuando las autoridades descubrieron en su equipaje 2,200 hormigas reina vivas cuidadosamente escondidas.
👉 Este miércoles, un juez lo condenó a 12 meses de cárcel y le impuso una multa de 1 millón de chelines kenianos (unos 7,000 dólares aprox.).
Las autoridades fueron claras: la sentencia debía ser dura para frenar el creciente tráfico ilegal de hormigas, un negocio que está explotando debido a la demanda en Europa y Asia.
💰 ¿Por qué alguien pagaría por hormigas?
Aunque suene increíble, coleccionistas —especialmente en China— gastan grandes sumas de dinero para criar colonias en recipientes transparentes llamados formicarios, donde estudian su compleja organización social.
En este caso, Zhang llevaba las hormigas en tubos especiales envueltos en papel, intentando pasar desapercibido.
⚖️ Al inicio se declaró inocente, pero luego cambió su declaración a culpable. Aun así, su abogado asegura que apelarán la sentencia.
Según la investigación:
- Zhang habría comprado 600 hormigas por 60,000 chelines
- Y otras 700 por 70,000 chelines
Todo esto sin los permisos requeridos por las leyes de conservación de vida silvestre de Kenia.
😬 Su defensa alegó que no sabían que estaban violando la ley y que simplemente vieron una oportunidad de negocio.
Mientras tanto, el proveedor keniano, Charles Mwangi, se declaró no culpable y fue liberado bajo fianza.
📉 Este no es un caso aislado…
El año pasado:
- Cuatro hombres fueron multados por intentar traficar miles de hormigas
- Dos adolescentes belgas fueron atrapados con 5,000 hormigas, valoradas en 1 millón de chelines
🚨 Todo apunta a un mercado negro en crecimiento que convierte a simples hormigas en mercancía de alto valor.
👉 Lo que parece insignificante… puede mover miles de dólares.