
Un caso estremecedor está encendiendo las alarmas sobre los procedimientos estéticos clandestinos: un hombre tuvo que ser amputado del pene después de que le inyectaran una sustancia tipo vaselina como “relleno”, según reportes citados por medios británicos.
Lo preocupante no es solo el caso… sino que cada vez más personas están recurriendo a inyecciones en los genitales en clínicas “pop-up” (improvisadas) y sin regulación, con complicaciones que pueden ser graves.
😳 ¿Qué es el “Bocox” y por qué algunos lo hacen?
La práctica —apodada en redes como “Bocox”— suele referirse a inyecciones de botox o rellenos en el pene. Se ha mencionado que algunos lo buscan como “tratamiento” para la disfunción eréctil, porque la idea es relajar músculos y mejorar el flujo sanguíneo.
Pero ojo: no es un procedimiento simple, y puede traer problemas como:
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inflamación e irritación
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infecciones
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dolor y complicaciones serias
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priapismo (erección prolongada)
⚠️ “No lo recomiendo. Puede causar infecciones… incluso la muerte”
Un médico de urgencias en Escocia advirtió que muy pocos especialistas están capacitados para hacer este tipo de procedimientos y que ni siquiera con un especialista lo recomendaría, y mucho menos en clínicas clandestinas.
Y ahí es donde entra lo más fuerte: en el caso reportado, el paciente terminó en un hospital de Glasgow con un daño tan severo que no hubo otra opción que amputar.
🧨 El verdadero peligro: “rellenos” caseros y sustancias no médicas
Lo que más preocupa a los doctores es que mucha gente está usando (o permitiendo que les usen) sustancias NO diseñadas para el cuerpo, como productos tipo vaselina/petroleum jelly. Varios reportes médicos han documentado complicaciones terribles cuando estas sustancias se inyectan, incluyendo infecciones y daño de tejidos.