
Un hombre tuvo que ser sometido a una **amputación de pene** después de haberse inyectado un relleno, en medio del aumento de procedimientos estéticos peligrosos y sin regulación.
Lo que antes era exclusivo de celebridades y personas con alto poder adquisitivo, hoy en día es accesible para casi cualquiera. Según datos de la **British Association of Aesthetic Plastic Surgeons (BAAPS)**, en 2024 se realizaron **27,462 procedimientos estéticos**, mientras que se estima que alrededor de **9,807 británicos** recibieron botox o rellenos dérmicos.
Sin embargo, a medida que estos tratamientos se popularizan, también lo hacen sus complicaciones, especialmente cuando son realizados por personas sin la formación adecuada, lo que puede derivar en consecuencias graves.
Uno de los casos más alarmantes fue reportado por el medio **Daily Record**, donde se indica que está creciendo el número de hombres que se inyectan **botox o rellenos en el pene**. Muchos de estos procedimientos se realizan en **clínicas improvisadas y sin licencia**, lo que ha llevado a numerosos casos de infecciones, inflamaciones y en casos extremos, amputaciones.
Uno de los tratamientos más polémicos es conocido como **“Bocox”**, una inyección de botox en los genitales masculinos, utilizado supuestamente para tratar la **disfunción eréctil**. El procedimiento busca relajar los músculos del área y aumentar el flujo sanguíneo, facilitando la erección. Sin embargo, **los riesgos son altos**: inflamación, dolor, priapismo (erección prolongada) e infecciones, según el portal especializado Healthline.
El **Dr. Ben Taylor-Davies**, médico de urgencias y propietario de una clínica en Edimburgo, advierte:
> “Existen muy pocos especialistas realmente capacitados para realizar inyecciones cosméticas en los genitales masculinos. Es un procedimiento que **nunca recomendaría**, ni siquiera en manos expertas, y mucho menos en clínicas sin licencia”.
Uno de los casos más estremecedores ocurrió en un hospital de **Glasgow**, donde un hombre debió someterse a la **amputación de su pene** luego de inyectarse una sustancia similar a la vaselina en el miembro. El procedimiento, realizado sin supervisión médica adecuada, derivó en complicaciones severas.
Estos casos no son aislados. En 2015, un estudio detalló el caso de un paciente de 43 años que se había inyectado **petrolato (vaselina)** y desarrolló **múltiples fístulas, parafinomas** e infecciones bacterianas, lo que obligó a realizarle cirugías reconstructivas.
Además, la revista científica *The Journal of Sexual Medicine* advirtió que los procedimientos para aumentar el tamaño o grosor del pene **no cuentan con estudios revisados por pares**, y citó el caso de un hombre de 49 años con **necrosis de la piel** tras años de inyecciones con petróleo.