
Un hombre casado abandonó a su esposa después de reencontrarse con su madre biológica y comenzar con ella una relación sentimental y sexual. Lo más perturbador: aseguran que planean casarse e incluso tener hijos.
Kim West dio a su hijo en adopción cuando tenía 19 años, tras dar a luz en California. Años después regresó al Reino Unido sin saber qué había sido de él. En 2013, su hijo Ben Ford decidió buscarla y comenzaron a comunicarse por cartas y llamadas telefónicas.
Un año más tarde, acordaron conocerse en persona. Lo que debía ser un reencuentro emotivo entre madre e hijo terminó convirtiéndose en algo completamente distinto.
Según relataron, la atracción fue inmediata y Ben confesó que la conexión fue tan intensa que dejó a su esposa Victoria, con quien llevaba dos años de matrimonio. Incluso admitió que ya no podía mantener relaciones con ella sin imaginar que estaba con su madre.
Kim declaró en una entrevista:
“Sentía celos cuando Ben tocaba a su esposa. Ella pensaba que yo pasaba demasiado tiempo con él. Llegó a llamarme ‘la novia mamá’.”
Las relaciones incestuosas son ilegales en la mayoría de los países, y en el estado de Michigan podrían enfrentar hasta 15 años de prisión. Aun así, la pareja defendió su relación diciendo que no es incesto, sino un fenómeno llamado “Atracción Sexual Genética” (GSA), que supuestamente ocurre cuando familiares se conocen por primera vez siendo adultos.
“No es incesto, es GSA. Estamos hechos el uno para el otro”, afirmó Kim.
Incluso hablaron de tener hijos mediante vientre de alquiler si no podían concebir de forma natural, pese al alto riesgo de graves problemas genéticos.
Cuando su historia se hizo pública, provocó indignación en la comunidad local. Aunque podrían ser procesados y registrados como delincuentes sexuales, ambos insistieron en que su amor era real.
Hasta hoy se desconoce si siguen juntos o si lograron casarse.