
En Nueva York se vivió uno de esos momentos que parecen sacados de una película: el boxeador estadounidense Jarrell Miller ganó su combate de peso pesado por un margen mínimo… pero terminó perdiendo el tupé frente a miles de personas 🤯
Durante el intercambio de golpes contra Kingsley Ibeh en el Madison Square Garden, la peluca empezó a despegarse por la parte delantera. Y cuando terminó un asalto, Miller se dio cuenta, sonrió como si nada… y la lanzó al público 😭👏
Aun así, el hombre mantuvo la cabeza fría (literalmente) y se llevó la victoria por decisión dividida.
Y por si fuera poco, la explicación fue todavía más surrealista: según Miller, su cabello “se le quemó” después de lavarse con un champú que tenía algo parecido a lejía con amoníaco, así que tuvo que ponerse un tupé “de emergencia”.
En su entrevista post-pelea, lo contó entre risas:
“Llegué a casa de mi mamá, vi unos frascos de champú en la mesa… me lavé y era como lejía con amoníaco. Perdí el cabello hace dos días. Llamé a mi manager y le dije: ‘consígueme una de esas melenas’… Soy un comediante, me burlo de mí mismo.”
El combate fue parte de la cartelera previa a la pelea por el título superligero de la OMB entre Teófimo López y Shakur Stevenson, que Stevenson ganó por decisión unánime.
Y como si la historia no tuviera suficiente drama: Miller ya había tenido polémicas en el pasado, incluyendo una pelea programada en 2019 contra Anthony Joshua que se canceló por un positivo antidopaje. Su reemplazo, Andy Ruiz Jr., terminó protagonizando una de las mayores sorpresas del boxeo al derrotar a Joshua.
📌 Moraleja: en el ring puedes perder por nocaut… o por el viento 😅