El amor está en el aire… y el olor a heces también.
Cuando tienes que ir, tienes que ir. Defecar es una de esas cosas que nos une a todos, y en algún momento, todos hemos experimentado esa necesidad urgente de usar el baño sin tener un lugar adecuado para hacerlo.
Si te encuentras en esta situación, tienes algunas opciones. Primero, puedes ver si algún negocio local te deja usar su baño. Segundo, puedes correr a casa y posiblemente atascar tu propio inodoro. O tercero, puedes hacer lo que hizo esta mujer y, aparentemente, arruinar una fiesta de San Valentín o de amigas por el Día de San Valentín usando el bote de basura de la cocina como baño.