Un hombre de 30 años fue arrestado en Budapest, Hungría, después de que la policía encontrara en su apartamento una perturbadora colección de partes humanas, incluidos cráneos, una pierna completa, una mano y lo que parecía ser un rostro reconstruido con piel.
El sospechoso trabajaba como auxiliar en un hospital y, según los investigadores, habría conseguido algunos de los restos en su lugar de trabajo y otros desenterrando cadáveres en cementerios abandonados de Hungría y Eslovaquia.
Pero el descubrimiento más impactante llegó durante el interrogatorio.
El hombre presuntamente admitió que no solamente coleccionaba partes humanas, sino que también había preparado comida con algunas de ellas y se las había comido.
Una colección aterradora dentro de su apartamento
La Oficina Nacional de Investigación de Hungría arrestó al hombre en Budapest el 17 de junio de 2026, después de recibir información de que almacenaba restos humanos tanto en su casa como en el hospital donde trabajaba.
Durante el registro de su apartamento, los agentes encontraron:
- Varios cráneos.
- Una pierna inferior completa.
- Una mano humana.
- Huesos guardados dentro de una maleta.
- Una reconstrucción de un rostro hecha con piel facial.
- Un corazón conservado dentro de un frasco.
Los expertos forenses todavía intentan determinar si el corazón encontrado pertenece a una persona o a un animal.
Admitió sentirse atraído por las partes humanas
Durante el interrogatorio, el sospechoso reconoció que coleccionaba los restos.
Según la policía, afirmó sentir una atracción particular por las partes humanas y aseguró que había cocinado y consumido alimentos preparados con algunos de esos restos.
Las autoridades también describieron al detenido como una persona apasionada por la anatomía y la patología, a quien le gustaba diseccionar animales.
Sin embargo, los investigadores sospechan que su interés fue mucho más allá de una simple curiosidad científica.
Habría utilizado su trabajo para obtener los restos
La policía cree que el hombre pudo aprovechar su empleo como auxiliar hospitalario para conseguir ilegalmente partes humanas.
También sospecha que viajó a cementerios abandonados de Hungría y Eslovaquia, donde habría abierto tumbas y retirado restos de cadáveres.
Por ahora, las autoridades no han explicado cuántas tumbas podrían haber sido profanadas ni durante cuánto tiempo habría mantenido esta colección.
Tampoco se ha confirmado si todos los restos encontrados pertenecen a personas diferentes.
La investigación podría revelar más delitos
Los agentes confiscaron computadoras, teléfonos celulares, tabletas, tarjetas SIM y dispositivos de almacenamiento pertenecientes al sospechoso.
Los investigadores analizarán estos equipos para determinar si existen fotografías, mensajes, búsquedas, videos o contactos relacionados con la obtención de los restos.
Cada una de las partes recuperadas también será sometida a exámenes forenses para identificar:
- Si es de origen humano o animal.
- A quién pertenecía.
- Cuándo y dónde fue obtenida.
- Si fue retirada de un hospital o de un cementerio.
- Si presenta señales de manipulación, disección o consumo.
Dependiendo de los resultados, el número y la gravedad de los posibles cargos podrían aumentar.
¿De qué está acusado?
El hombre permanece detenido bajo sospecha del uso ilegal de cadáveres humanos.
No obstante, las autoridades señalaron que la investigación continúa y que podrían añadirse nuevos delitos una vez que se determine el origen de todos los restos.
Por el momento, muchas preguntas siguen sin respuesta.
¿Cuánto tiempo llevaba reuniendo las partes? ¿Cuántos cementerios fueron profanados? ¿Cómo consiguió sacar restos del hospital sin que nadie lo notara?
Las respuestas podrían encontrarse ahora en los dispositivos electrónicos confiscados y en las pruebas forenses realizadas a la macabra colección.
Lo que comenzó como una investigación sobre restos almacenados ilegalmente terminó revelando una escena digna de una película de terror, pero completamente real. 😨